20 de marzo de 2009

Genética de aficionado

El periódico The Guardian (“The geneticist in the garage”, 19 de marzo) relata una nueva tendencia en la investigación genética: la del biohacker. Son particulares aficionados que se dedican a la investigación de la modificación genética en sus casas con bajo presupuesto, fuera de la regulación legal. El equipamiento puede consistir la de cocina o máquinas de bajo coste y empresas especializadas ya venden por la Web los componentes genéticos que facilitan la creación de nuevos organismos. Citan el ejemplo de una residente de San Francisco que ha dejado la informática para trabajar en casa desarrollando un yogur capaz de cambiar de color en presencia de la melamina, sustancia que recientemente ha tenido como resultado numerosos muertos y enfermos en China. Los investigadores particulares con laboratorio particular que antes trabajaban de forma aislada ya forman una comunidad virtual que aprovecha la disponibilidad de conocimientos y componentes genéticos de catálogo. DIYBio es un organismo de “biohackers” que difunde las técnicas de la biotecnología al mismo tiempo que promueve un código ético. En el Reino Unido la experimentación genética está fuertemente controlada por el estado pero en Estados Unidos no existe tanta regulación y la policía no tiene preparación para comprender la materia. ¿Y en España? Parece que la investigación se regula por la Ley de Investigación Biomédica (¿sólo médica?) a través del Comité de Bioética. ¿Puede actuar la policía para regular la práctica?

El artículo cita el organismo independiente GeneWatch sobre los peligros de estas actividades: “Es cada vez más fácil conseguir por correo los genes por correo. La viruela es dificil de conseguir, pero hay muchos otros organismos que pueden ser peligrosos. Si se cambian las propiedades de un organismo se pueden alterar sus interacciones con el entorno o el cuerpo humano. Los científicos son notorios por su incapacidad de prever las consecuencias no intencionadas”. Empresas como Gingko Bioworks de Massacussetts trabajan para hacer realidad la biotecnología hágalo usted mismo con componentes para la creación de prototipos. Dicen “Esto restará poder a los propietarios de patentes como Monsanto y abrirá el camino para más personas que desean intervenir”.

19 de marzo de 2009

Visita a la casa de Charles Darwin

Visita a Down House, la casa donde vivió Charles Darwin los últimos cuarenta años de su vida y donde escribió su libro el "Sobre el origen de los especies...". Es fácil llegar a Down House por transporte público desde las estaciones de tren de Orpington o de Bromley South. Desde Bromley el autobus solo pasa cada hora pero tarda 25 minutos. Entonces hay un agradable camino (con buen tiempo) desde el pueblo de Down por la carretera rural hasta la casa a un cuarto de kilómetro.

Actualmente se promueve la candidatura de la casa como patrimonio de la humanidad por la UNESCO pero un comité de expertos advirtió a las autoridades que la casa carecía de interés suficiente para lograr la aceptación. Por este motivo y por el bicentenario del nacimiento del científico, la casa ha estado cerrada durante los meses de invierno para permitir el montaje de una importante exposición que ocupa la primera planta. Las salas contienen objetos, imágenes y textos y una reconstrucción de la cabina que Darwin ocupó en la pequeña embarcación en que circunnavegó el mundo. Hay una sala con juegos interactivos para los más jóvenes que explican diferentes aspectos de las teorías darwinianas. Me interesó ver las replicas de los pájaros que estudió Darwin en las islas Galápagos y que he estudiado yo en el curso de ciencias S104.

Down House desde el jardín

La casa fue objeto de peregrinaje desde los principios del siglo 20 y pasó por varias etapas hasta los noventa cuando fue adquirida por el organismo público English Heritage, que gracias a donativos y una subvención (a pesar del carácter estatal del organismo) la ha restaurado a su estado original. En este año bicentenario la casa ha sido el lugar de rodaje de varios documentales para la televisión.

16 de marzo de 2009

Paseo por la evoloución de las plantas en Kew

Durante una visita a Kew Gardens he podido conocer de nuevo el invernadero de la evolución (Evolution House). Este invernadero, uno de los más pequeños de los jardines de Kew que se caracterizan por su gran tamaño, muestra la evolución de la vida en la tierra desde los microorganismos barros primordiales, pasando por las plantas “fósiles vivos” hasta las florales recientes.

Vista esterior del invernadero

Es “un concepto completamente nuevo de muestra educativo-horticultural basado en técnicas de inmersión en el paisaje.”. Dónde las plantas ya no existen, se proporcionan replicas. Por ejemplo los ya extintos musgos-árbol se pueden apreciar por su tronco; las hojas no son visibles no por no existir sino por sobrepasar el cristal del tejado. Gracias a esta muestra he podido conocer en un entorno real los organismos que hemos estudiado en el curso de ciencias S104, como maqueta de los estromatolitos de cianobacterias y la planta Cooksonia (extinto desde hace 425 miliones de años (425 Ma)).

Estromatolitos

La exposición parece ser orientada a los jóvenes pero la recomiendo para todas las edades.