24 de enero de 2008

Construir el amanecer

Desde fin de año he estado leyendo libro “Builders of the Dawn: Community Lifestyles in a Changing World” (Constructores del Amanecer: Estilos de vida en comunidad en un mundo cambiante). Se publicó en 1986, es decir hace veinte años. Trata de comunidades intencionales, es decir comunidades en las cuales las personas viven por elección y por voluntad propia, a diferencia de las comunidades convencionales que se forman por vinculos familiares o políticos.

Portada del libro 'Builders of the Dawn'El libro relata las experiencias de una serie de comunidades que conocieron durante más de veinte años los autores, Corinne McGlaughlin y Gordon Davidson. Los autores vivían en varias comunidades desde los años sesenta, incluido una estancia formativa en la comunidad Findhorn en Escocia, antes de fundar el centro educativo que es la comunidad Sirius en Massachussetts.

El libro describe la evolución desde las comunas de los años sesenta, muchas veces inspiradas en la rebeldía contra la moralidad asfixiante de la época hacía una filosofía más serena y positiva en los ochenta, y como se aprovecharon las experiencias de dos décadas. En al introducción describen así las comunidades:

“Desde nuestra perspectiva, las comunidades intencionales parecen dar una visión de un futuro positivo para la humanidad y construyen nuevas formas para expresar esa visión. Se quedan en los margenes de la cultura, vigilando el horizonte, esperando un nuevo amanecer.”
“Para nosotros las nuevas comunidades intencionales son uno de los cartógrafos de para el viaje de la humanidad hacía el futuro. Sirven de centros de investigación y desarrollo para la sociedad, experimentando con nuevos planteamientos par a los problemas de la inflación, la contaminación, la falta de energía, la alienación en el trabajo, el desempleo y el aumento del coste de los tratamientos de sanitarios. Muchas de las ideas y las técnicas que desarrollan las comunidades son directamente aplicables a la vida urbana y suburbana, por ejemplo como reducir el coste de la vida y al mismo tiempo mejorar su calidad y la sensación de estar rodeado de amistad y apoyo.”
“Actualmente el efecto del movimiento comunitario no se debe a un solo prototipo especialmente exitoso de comunidad sino de la diversidad de las comunidades y la fuerza de la suma de sus innovaciones en muchas áreas de la vida humana, desde nuevas técnicas para la resolución de conflictos y buena comunicación hasta forma alternativas de energía y cuidados para la salud. Estas soluciones prácticas para los problemas de la vida real tiene una amplia aplicación.”

La mayoría de las comunidades eran geográficamente de Estados Unidos, con la conocida Findhorn en Escocia y Auroville en India. Hay mucha diversidad en su grado de compromiso e integración desde las que comparten todo, casa, trabajo, religión y finanzas, hasta las que solo tienen en común la propiedad del terreno para construir casa privadas. El libro termina con un capitulo con consejos y pautas para los que desean formar comunidades nuevas.

Yo antes de leer el libro ignoraba este movimiento, con la excepción del Centro Budista de Londres, que tuve ocasión de visitar muy brevemente hace unos años gracias a mi hermano, aunque llevo tiempo reflexionando sobre el concepto. El libro me ha resultado todo una revelación. Por ser una tendencia que puede indicar el camino hacía la salvación de nuestra civilización, condenada a la autodestrucción, me resulta extraña la poca difusión que tiene en los medios de comunicación masiva. La mayoría reciben gratamente las visitas y muchas son centros educativos. Solo recuerdo haber visto en la televisión la que me parece ser el Valle de Sensaciones en Alpujarras, Granada, y en ese caso en un programa de turismo.

Gracias a la Web he comprobado que hoy en día siguen adelante muchas de las comunidades que describe el libro (describe unas treinta de ellas). El movimiento parece que ha crecido y el sitio Web http://www.ic.org/ tiene cientas de comunidades en su directorio. De España figuran unas 14 comunidades.

23 de enero de 2008

Cata de vinos ecológicos

El domingo pasado tuve el placer de acudir a una cata de vinos de cultivo ecológico de la temporada organizada por los viticultores Fabio y Juan. Tuvo lugar en el Patio de Maravillas, un antiguo colegio que fue abandonado durante siete años y fue “ocupado” el verano pasado y transformado en “Espacio Polivalente Autogestionado.”

Este año han producido un vino blanco (uva Airén), una tinto joven (uva Tempranillo) y un tinto crianza madurado en toneles de haya americano y europeo. Toda la producción del año pasado ha sido vendido y el de la temporada de este año ya está asignado incluso antes de la cosecha.

Vista de los catadores en el patio de Maravillas

El año pasado aumentaron la producción de 250 hasta 1200 cepas (70% blanco, 30% tinto) in en los viñedos de Carabaña y trasladaron la bodega a nuevas instalaciones en Ambite. La producción sigue los principios de la agricultura ecológica y no se añade ninguna sustancia química al mosto, incluso cuando el reglamento lo permite. Catamos las tres clases de vino, guiados por José el enólogo de Bodegas Tagonius, en Tielme, para apreciar mejor los aspectos importantes de cada caldo. Este año Juan y Fabio esperan plantar y/o injertar nuevas viñas, donde la viña ha muerto, está asilvestrado o en falta. Quedan unas 250 a 300 cepas pendientes.

Nos proporcionaron documentación pero solo en papel; esperemos que este año la viticultura les deja tiempo para publicarla en la Web para el disfrute de todos.